Monolith no es solo una casa, es una obra de arte. Una vivienda de hormigón blanco que se integra a la perfección en el paisaje, con líneas limpias y ángulos definidos que desafían la gravedad. Desde el exterior, Monolith parece esculpida en la ladera, mimetizándose con la vegetación autóctona y revelando su elegancia minimalista a medida que te acercas.

El nuevo proyecto residencial desarrollado por Minimal Studio, destaca por su imponente vista al natural. La vegetación se integra en su estructura exterior como un elemento decorativo en sí mismo, además de aportar privacidad a la fachada. La vivienda utiliza una combinación de materiales naturales como la piedra natural y madera de nogal, lo que le otorga un indudable carácter mediterráneo.

La vivienda utiliza una combinación de materiales naturales como la piedra natural y madera de nogal, lo que le otorga un indudable carácter mediterráneo.

El estudio liderado por David Martínez aborda, de esta manera, el diseño Monolith como si de una escultura se tratase. El trabajado realizado se aproxima a la sensación de estar dentro de una escultura pétrea, donde cada elemento dispuesto en el espacio luce como una obra de arte debido a la proyección de su envoltorio escultórico.

El diseño

Una imponente puerta de gran altura hecha con madera de nogal y hormigón da la bienvenida a la vivienda, dando lugar a un amplio y luminoso recibidor. Desde el primer momento, se puede apreciar que la luz natural juega un papel fundamental de esta impresionante casa. Las paredes y techos de hormigón en bruto reflejan la claridad del día, mientras que los suelos de microcemento en tonos neutros se extienden por todo el espacio, conectando las diferentes áreas de la casa.

El salón principal es un espacio diáfano y acogedor, donde el mobiliario de diseño moderno se complementa con detalles en nogal americano ranurado. La mesa de comedor y la isla de la cocina, ambas elaboradas con el mismo hormigón que la estructura de la casa, forman un único elemento monolítico de 4500 kg. La cocina está diseñada para ser tanto funcional como escultórica. Los armarios de nogal americano ranurado ofrecen abundante espacio de almacenamiento y esconden electrodomésticos y puertas de acceso a otras estancias.

En el ala privada de la vivienda, las habitaciones están diseñadas para maximizar el confort y la privacidad. Conectadas por una segunda sala de estar, tienen acceso directo a la zona de piscina, donde se ubican un área de descanso y una oficina con increíbles vistas al exterior gracias a la acertada disposición de espejos verticales.

Un elemento fundamental de Monolith es su carpintería. Una enorme ventana de más de veinte metros de largo se abre hacia el exterior, convirtiendo la sala de estar en un porche de ensueño.

La escalera helicoidal de hormigón blanco es una obra de arte en sí misma. Su diseño sinuoso y elegante conecta las diferentes plantas de la vivienda, elevándose majestuosamente desde el piso inferior hasta el superior. Su forma curvilínea contrasta bellamente con las líneas rectas de la arquitectura, creando un punto focal único.